Informe

Extracción de boro en reserva de salinas y Aguada Blanca

¿Conserva la reserva?

La Reserva Nacional de Salinas y Aguada Blanca (RNSAB) es una de las principales fuentes de abastecimiento de agua para la ciudad de Arequipa. En esta zona protegida, naturaleza y extracción minera intentan convivir. Inkabor, empresa de extracción de boro, inició sus operaciones en 1985 y un reciente estudio sostiene que contaminan el lugar, pese a que la empresa señala que no causan ningún impacto.

Santuario. La laguna en periodo de lluvia alberga a 25 mil especies de aves.

La reserva Nacional de Salinas y Aguada Blanca es una de las principales fuentes de agua para Arequipa. La laguna que le otorga el nombre a esta reserva es considerada además como un sitio Ramsar (humedales de importancia Internacional) por su riqueza biológica y porque sirve de refugio a un número significativo de aves acuáticas migratorias.

Agua y sal

En esta zona protegida se llevan a cabo dos actividades, ala parecen antagónicas. La primera, efectuada por la Ong Desco y la jefatura de la reserva, que trabajan para mantener el ambiente natural y preservar la flora y fauna de la zona, además de acciones para preservar el agua.

La otra actividad, de extracción de boro, la realizan la empresa minera Inkabor y los pobladores que viven en los alrededores de la laguna. Empresa y pobladores lo extraen cuando la laguna se seca.

Inkabor se creó en 1985 y desde entonces opera en la reserva. Allí tiene una planta de calcinación, además de una planta para la producción de ácido bórico y bórax en Rio Seco y una tercera planta en Lima. Para algunos es incompatible que una empresa de sus características opere en una reserva, pero los representantes de la minera sostienen que no es así, que mientras se tomen las precauciones del caso todo está bien.

Un reciente estudio sobre el río Chil, "Cuenca árida con presencia minera", asegura que las labores extractivas de la minera están modificando la estructura del fondo de la laguna que mantiene el espejo de agua. Señala, además, que al modificarse, el agua que se almacena por el periodo de lluvias se filtra más rápido y en consecuencia el espejo de agua que se forma es de menor superficie y dura menos en comparación a algunos años atrás. Algunos pobladores sostienen que anteriormente el espejo de agua solía permanecer desde marzo hasta setiembre u octubre. Ahora sólo dura tres o cuatro meses.

En la zona puede observarse por lo menos tres tractores en la laguna. Para sacar el boro tienen que escarbar, en algunos casos, más de un metro de profundidad, ocasionado que se formen montículos de tierra de diferentes tamaños. Se puede observar que más de una veintena de camiones transportan la carga hacia la planta en la reserva y la otra en la ciudad de Arequipa. El paso de los vehículos provoca levantamiento de polvo y tierra que Inkabor asegura no es su culpa.

Inkabor tiene la concesión de toda la laguna, pero entregó un aproximado del 20 por ciento de la misma a la jefatura de la reserva y esa área considerada como zona intangible. Cada año la minera trabaja en 10 hectáreas de las 6 mil que tiene la laguna.

El flujo del agua

Otra de las preocupaciones es que el agua que se filtra en la laguna de Salinas aparece en forma de manantiales en la zona no regulada de Arequipa, es decir en las localidades de Chiguata, Yarabamba, la parte nororiental de Arequipa.

El especialista en temas hídricos, Marco Salis, sostiene que el agua que aparece en esta parte de la ciudad, si bien proviene de la filtración de la laguna, es un proceso que toma varios años, así el agua que pudiera aparecer este año o el que viene no será por las precipitaciones del año pasado, sino, tal vez, de hace seis o cinco años atrás.

La empresa minera y la jefatura de la RNSAB vienen realizando un estudio de balance hídrico en la reserva que terminaría en 2011. Hasta entonces no se sabrá cuál es el real impacto en la superficie, aunque los representantes de la minera aseguran que no causan ninguno. (Marilada Quico)

 

"No contaminamos"

Alberto Muñoz Najar, representante de Inkabor, asegura que la empresa no causa ningún impacto en la reserva. Por el contrario se preocupan por el medio ambiente. Inkabor tiene un plan de cierre de mina aprobado para 59 años. En el documento se comprometen a dejar la laguna tal y como la encontraron, para ello anualmente deben nivelar el suelo de la misma, el cual varía por sus trabajos y por los pasivos adquiridos de anteriores empresas que operaron en el mismo lugar.

Sostiene que no se le puede atribuir a la empresa algún efecto negativo en el ambiente, pues también hay daños causados por el cambio climático. Señala que tampoco les corresponde a ellos ver si se levanta o no el polvo por el paso de los camiones, pues eso es competencia del Ministerio de Transporte y Comunicaciones que no asfalta las vías. Señala que no hay ruido por la maquinaria que utilizan y si lo hay es mínimo pues no causan congestión vehicular.