Informe

Y cómo se libró de purgar condena hasta en tres oportunidades

La ley según Luis Cáceres Velásquez

Siempre se las arregló para salir de prisión antes de cumplir su condena. Con argucias legales logró que casi todos sus procesos prescribieran; aún cuando en su gestión como alcalde de Arequipa afectó propiedades municipales, beneficiando a sus parientes. Se burla de las leyes y dice que no paga reparaciones civiles, porque no tiene un pelo de tonto. Sin embargo, una de sus vivezas le ha salido como tiro por la culata y no podrá postular a la alcaldía. ¿Justicia divina?

A la reja. A pesar de ser sentenciado, argucias legales siempre lo sacaron de prisión.

Después de la primera vez que estuvo en la cárcel, Luis Cáceres Velásquez le perdió el respeto a la prisión. Tres veces entró y las tres salió bien librado; pero siempre apelando a argucias legales y a los puntos flacos de la justicia.

Según cuenta el mismo Cáceres, la primera vez que estuvo en prisión fue en 1965, luego de su participación en un paro general en Puno. Entonces ya era alcalde de San Román. Sus hermanos intercedieron para sacarlo. Sin embargo, las siguientes veces que pisó la prisión no fueron por motivos tan románticos.

Patada de burro

Cáceres fue alcalde de Arequipa entre los años 1987 a 1992. Una de las prácticas más comunes de su gestión fue la venta de propiedades del municipio. Que era -como él decía-, la actividad con que recaudaba dinero para realizar sus obras. Los trabajadores que aún tienen memoria de su gestión recuerdan que los remates se sucedían cada fin de semana, en extensas jornadas.

Tan solo en su primer año de gestión subastó y remató más de mil 600 predios y propiedades del patrimonio municipal. Desde la plazoleta del mercado San Camilo, hasta urbanizaciones. Además, se estima que en sus dos gestiones ingresaron 400 trabajadores, los que luego nombró, asegurándoles un trabajo permanente.

A su salida del municipio quedaron algunas obras y una deuda de 42 millones de soles. Cuando la siguiente gestión ingresó, la sede municipal no tenía servicios de agua, electricidad y teléfonos. Los recibos no habían sido pagados. Y es que pagar cuentas no fue una de las virtudes de Luis Cáceres, por lo que los requerimientos para que pague sus deudas fueron bastante comunes y numerosos en el Poder Judicial.

Caserito judicial

El propio Cáceres ha declarado en varias oportunidades que llegó a tener 686 juicios. Varios de ellos motivados por la venta de terrenos. De sus procesos ya archivados, que aún pueden ubicarse digitalmente, El Búho tuvo acceso a 50. La mitad de ellos fueron en su contra y se tratan en su mayoría de procesos civiles por obligaciones para dar sumas de dinero, indemnizaciones, acciones de amparo, desacatos y falsedad ideológica. Pero con la misma ferocidad con que fue denunciado, Cáceres también interpuso denuncias.

El poder político y la influencia que en ese entonces ostentaba, hacían que los procesos en su contra fueran abandonados o prescribieran. Él simplemente no se presentaba a las citaciones ni diligencias judiciales. Denis Lazo Berenguel fue el único juez en Arequipa que logró que Cáceres se presentara a escuchar su sentencia. El magistrado comenta que incluso tuvo que conminar al jefe de la Policía para que los efectivos cumplieran con notificarlo, ya que siempre estaba en calidad de "no habido", aunque aparecía en cuanto evento público había. Cáceres tenía mucho poder.

Arrugas con la justicia. Ex candidato no se salió con la suya y no podrá postular.

Lazo lo sentenció a cuatro años de prisión efectiva por cinco delitos probados, entre ellos vender una vía pública, con pista y postes incluidos, en el pasaje Sarfati. El dinero de esa transacción, por cierto, no ingresó a las arcas municipales. Varios jueces aprovecharon su detención para leerle sus sentencias y las penas se acumularon a la que Denis Lazo había dictado. Pero Cáceres pasó sólo 70 días en prisión.

El arte de la prescripción

Luego su abogado, Ramiro Tejada Meneses, presentó una serie de recursos que lograron la excarcelación de Cáceres mientras se resolvía una apelación. El caso subió a una sala que demoró tanto en resolver el caso, que el delito prescribió.

Denis Lazo también conoció otro proceso por ventas ficticias de terrenos y propiedades a sus hijos y parientes, las que se ejecutaron directamente con montos subvalorados. Sin embargo, retiraron de esos procesos al magistrado Lazo. Esos juicios también prescribieron.

Varios años después, el 24 de noviembre de 2005, la Primera Sala Penal Transitoria de la Corte Suprema de Justicia de la República lo condenó a cuatro años de pena privativa de libertad, por los delitos de receptación y cohecho pasivo impropio en agravio del Estado por haber vendido su postura política al fujimorismo, y a una reparación civil de 200 mil nuevos soles.

Tejada Meneses, su abogado, reconoce que en los últimos años su patrocinado fue objeto de alrededor de 30 requisitorias, las cuales fueron dejadas en casa de su cliente por la Policía, que terminó declarándolo "no habido". Sin embargo, dice el abogado, para declararlo como tal, el Poder Judicial debió haber allanado la vivienda. Y es que esta ausencia de Cáceres ha servido para que el Jurado Nacional de Elecciones declare fundada una tacha presentada en contra de su candidatura al municipio provincial, por no poder demostrar que residió en Arequipa los dos últimos años consecutivos, como dispone la ley electoral.

Cuando se le pregunta qué estuvo haciendo los últimos cuatro años mientras le llegaban requisitorias, Luis Cáceres responde: "enamorando, comiendo buenos platos, veraneando como todos". Su respuesta es mucho más cínica cuando se le consulta por la reparación civil que debe pagar al Estado: "qué voy a estar pagando, yo no tengo un pelo de tonto". (José Luis Márquez)

 

Con su imagen

A no ser que un milagro o una desgracia suceda en el JNE, Luis Cáceres Velásquez ya está fuera de la carrera electoral. Si bien el partido Decide presentó un recurso de revisión para que esa entidad se rectifique sobre su decisión, las cartas parecen echadas.

Los candidatos a regidores dicen confiar hasta el último minuto en que el JNE les dará la razón, pero ya han empezado a evaluar la posibilidad de que Marleny Armita, esposa del dueño del partido Decide, Manuel Quipe, suceda en la candidatura a Luis Cáceres. Dado que en toda la publicidad que confeccionaron aparece con el rostro del veterano ex alcalde, el partido ha corrido la voz de que crearían un cargo para Cáceres. De esa manera esperan mantener algo de la votación cautiva que tenía LCV.

Aunque algunos candidatos reconocieron que se trataba de una inversión importante, descartaron realizar una acción judicial contra el Jurado Nacional Electoral o contra Cáceres. Aunque uno nunca sabe.