Regional

Puno: Continúa enfrentamiento entre nuevo alcalde y población de Ilave

A cinco años del asesinato

El 26 de abril de 2004, el entonces alcalde de Ilave, Cirilo Robles, fue asesinado a golpes por una turba enfurecida. La brecha entre la población y sus autoridades se evidenció de esta forma tan sangrienta. Cinco años después la lección no parece aprendida.

Ilave. Población no está satisfecha con desempeño de autoridades.

El alcalde de la municipalidad provincial de El Collao, Fortunato Calli Incacutipa (elegido por el Partido Nacionalista de Ollanta Humala Tasso), ha sido denunciado penalmente por la comisión del delito Contra la Administración Pública, en su modalidad de Peculado Agravado y Malversación de Fondos.

La autoridad edil es acusada de haber gestionado e invertido recursos de la municipalidad provincial de El Collao en una jurisdicción diferente. Construyó 14 cobertizos en la comunidad de Quenafajja, distrito de Acora (jurisdicción de la provincia de Puno).

Un informe de la Superintendencia Nacional de los Registros Públicos (SUNARP), establece que la comunidad en cuestión posee la Ficha Registral Nº 3092. La ficha incluye una resolución del 16 de junio de 1986, que la reconoce como parte de la provincia de Puno y no de El Collao.

Celedonio Ramos Atencio, el denunciante, afirma que el perfil del proyecto de la obra fue registrado con código SNIP 55181, en el cual se da cuenta que los trabajos se realizaron en Quenafajja (Acora). Calli fue denunciado también por el delito Contra la Fe Pública, en su modalidad de Falsedad Genérica, y por el delito de Incumplimiento de Deberes Funcionales, en el primer caso por haber engañado a la población de Ilave sobre la real jurisdicción de la comunidad y en el segundo punto por no haber verificado y fiscalizado la obra. 

Calli. Dijo que renunciaría.

El burgomaestre podría ser condenado a 10 años de pena privativa de libertad, según el Código Penal, los funcionarios o servidores públicos que cometen esta irregularidad utilizando fondos o programas de apoyo social, la circunstancia se agrava. El renunciante gerente general de la Municipalidad Provincial de El Collao, Julio Julián Chana Alave, se desempeñó en la anterior gestión municipal como alcalde del distrito de Acora. Igualmente, algunos dirigentes del distrito puneño trabajaron recientemente en dicha institución, por lo que se presume que éstos hayan variado algunos proyectos para beneficiar a sus coterráneos.

Otros problemas

A fines de marzo último, Fortunato Calli Icacutipa sorprendió a la población al anunciar que estaba dispuesto a renunciar a su cargo. Esto sucedió luego de ser cuestionado por dirigentes y tenientes gobernadores, a raíz del informe económico que presentó. Fue criticado por no realizar obras de mayor envergadura y denunciado por la presencia de trabajadores fantasmas e incumplimiento de promesas electorales.

De rodillas 

En julio de 2008, la posibilidad de que un alcalde fuera linchado rondó nuevamente por Ilave, cuando un grupo de 300 tenientes gobernadores de las tres zonas de esa provincia se reunieron con Calli Incacutipa, para exigirle cuentas respecto de un hecho acontecido durante la celebración del año nuevo andino. Se designó a personas extrañas las labores de seguridad durante la celebración. Fortunato Calli fue obligado a arrodillarse y a pedir disculpas. También se les obligó a hacer lo mismo al primer regidor de la comuna, Wilson Maquera Lupaca, y al asesor político, Patricio Huanacuni. El hecho ocurrió en el cuarto nivel del edificio municipal ubicado en la plaza principal de Ilave, lugar en el que hace cinco años se linchó al entonces burgomaestre de la provincia Cirilo Robles Callomamani. (Con Información de Los Andes)

 

El caso Cirilo Robles

“Parecía un endemoniado. ‘El zapatero’ lo pateaba con furia y le clavaba una ganzúa. El finado se escapaba de los golpes, pero él y otros que se decían los dirigentes de los aymaras, lo castigaban más y sin compasión”, relata un testigo del linchamiento de Robles.

‘El zapatero’, cuyo nombre es Wilfredo Yanqui Flores, es a quien se le atribuye el crimen, porque algunos de los videos se le observa tumbando a golpes a Robles. Ese mismo día, la policía logró su captura, pero horas más tarde tuvo que ser liberado porque la turba sitió y atacó la delegación policial. Dos años después, a inicios del 2006, fue capturado en la comunidad de Chilimamanini (Canicachi-El Collao), y llevado al Penal de Yanamayo, donde hoy purga condena.

Al lado de ‘El zapatero’, también se hallan presos: Eduardo Yucra Marca, Valentín Ramírez Chino y Mauricio Ordoño Quispe. El proceso judicial fue abierto a 41 personas, entre ellas a cinco regidores de oposición de Cirilo Robles, los cuales fueron internados en los penales La Capilla (Juliaca) y Picsi (Lambayeque).

Pero la justicia no ha sentenciado a los culpables. Los juicios orales que fueron llevados a Lima, a la Sala de Terrorismo, regresaron a Puno en marzo de 2007; pero a inicios de este año, volvieron a la capital, dilatando las audiencias.
La viuda, Marina Cutipa, y los seguidores de Cirilo Robles, indican que quien planeó la revuelta fue el ex teniente alcalde, Alberto Sandoval, quien también se hallaba preso y fue liberado en 2006. 

Una investigación realizada por el órgano de control de la Municipalidad de El Collao-Ilave a la gestión del fallecido Cirilo Robles Callomamani, concluye que se hicieron desembolsos indebidos a funcionarios de su confianza. Pero la Contraloría de la Republica, a finales del 2005, emitió la resolución 293-2005, que descubre anomalías leves, más no delitos graves.